

UN GRUPO DE INTRÉPIDOS AVENTUREROS QUE A LOMOS DE SUS BICIS RECORREN LOS INTRINCADOS VALLES Y ALTAS MONTAÑAS DE ASTURIAS.








La braña de Xunqueiras.
Una de las pocas cabañas que quedan en pie.
Subiendo a la braña.
El valle Xunqueiras es una zona desconocida y poco frecuentada de Cangas del Narcea, ajena al turismo rural, pero con grandes valores paisajísticos. La ruta que hicimos lo recorría en parte, hasta la cabecera del valle, en donde hubo en tiempos una braña (braña Xunquerias) de la que sólo quedan ruinas.
Un avituallamiento a mitad de carrera:

Y en esta otra se adivina Tineo y la sierra.



En San Emiliano, a pesar del día tan soleado y de ser aún verano había helado de noche.
Subiendo las últimas rampas.
Primer avituallamiento.
Bajada a la pista de La Majúa.


LLegamos a la pista y nos queda una dura subida al Queixeiro para después afrontar la divertida bajada hasta Torrestío.


No todo era ciclable......

En los últimos 15 kilómetros todavía quedaban sorpresas como esta rampa que no hubo forma de subirla montado.
En fin una ruta dura pero muy guapa, montaña 100 %, sin asfalto y a veces casi campo a través.
Entre la niebla el Pico Espina, hasta allí tenemos que llegar.
Pisando el verde al paisano.
Foto con el amigo Félix del club Pelayo.
Duras subidas que el calor las hacía mas duras aún.


Brindando por el final de etapa.

Un buen baño en el río y comer.
Lo mejor de la ruta, el compañerismo, las cervezas, la comida y el baño en el río