viernes, 10 de diciembre de 2010

UN PASEO POR ORDESA

Sólo un pequeño paseo de una hora pude dar por Ordesa debido al mal tiempo, lluvia, frío y a una resbaladiza capa de hielo que hacía peligroso meterse en berenjenales. Una pena, porque vale la pena caminar por el valle admirando las enormes paredes que caen verticalmente en ambos márgenes del río. El camino es muy llano, al menos durante la primera parte del recorrido, que llaman la pradera, y es donde está ubicado el aparcamiento del Parque nacional.
Ésta primera parte atraviesa un espeso bosque de abeto blanco, pino silvestre, hayas y numerosos bojs, que entre la niebla y la nieve acumulada parecía que te encontrabas en algún remoto lugar de Siberia.

Carretera de acceso  al parque:

 Primera parte del camino hacia el refugio de Góriz, la capa de nieve escondía en ocasiones resbaladizo hielo.


 La niebla envuelve con misterio al bosque.


 Larguísimas cataratas descargaban agua desde las altas paredes.



 El río bajaba con muchísima fuerza.


 Espectacular cascada.

2 comentarios:

  1. Precioso Ordesa en invierno y además mucho menos masificado.

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  2. Pues si, la verdad, una pena no haber llevado las raquetas de nieve

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